domingo, 3 de abril de 2016

Semana 10 - ¿Creer o saber? La visión de una internacionalista (trabajo integrador 2)

Diana Carrillo Tiburcio
Relaciones Internacionales
Palabras totales = 2,178

Las últimas tres entradas de este blog hemos estado dialogando en torno a conceptos como: creencias, dudas, ideas, saberes y conocimientos. En breve, estas tres semanas fueron, para mí, de reflexión sobre cómo se construye el conocimiento y si todo lo que creemos se puede catalogar como saber o conocimiento, o no.


Para unos éstas parecerán reflexiones inútiles, pero yo encuentro una gran utilidad para re-pensar de manera un poco más filosófica y antropológica estos conceptos que cotidianamente utilizamos como sinónimos. Ahora me queda claro que creer no es igual a saber o conocer. En este segundo trabajo integrador haré un resumen de mis tres entradas pasadas y agregaré nuevas ideas o pensamientos a partir de los blogs mis compañeros de clase. Al final reflexionaré sobre cómo relaciono todos estos conceptos con mi vida personal y profesional.

SEMANA 7
En la semana 7 leímos al filósofo Ortega y Gasset en su texto “ideas y creencias”. Ahí nos enfrentamos a los conceptos de “creencia”, “duda” e “idea”. La creencia, dice Ortega y Gasset, “constituye la base de nuestra vida” (1934), pues es algo que damos por hecho sin cuestionar. La duda surge de creencias antagónica y nos arroja ante una realidad inestable. En ese “mar de dudas” el hombre se pone a pensar y es precisamente en los huecos de nuestras creencias que surgen las ideas, las cuales necesitan de la crítica pues se alimentan de su cuestionabilidad (Ortega y Gasset, 1934).

 (Ortega y Gasset)

Estos conceptos los relacionamos con el caso de la desaparición de Brenda Damaris y en general, las desapariciones forzadas en México. La creencia generalizada es que el Estado es quien debe proveer seguridad, justicia y verdad en la sociedad. Ante las dudas que existen por la colusión del Estado con el crimen organizado y la impunidad en nuestro país, surgen nuevas ideas como la “autogestión” de justicia y verdad. Un ejemplo claro de esto es la organización Gobernanza Forense Ciudadana (GFC), la cual se dedica a ayudar a las familias de los desaparecidos a buscarlos.

Como lo puse en mi entrada de esa semana, considero que el problema de injusticia en nuestro país es también un problema epistemológico en el sentido en cómo se relacionan los ciudadanos (sujetos) con el Estado, específicamente con las instituciones de justicia del gobierno que tienen determinadas estructuras de poder (objeto). Esta relación genera ciertas creencias y nos hace interpretar la realidad de determinada forma. Es decir, dependiendo de cómo sea esta relación es como pensaremos las posibilidades de actuar. No es lo mismo pensar que el tema de injusticia pertenece sólo al Estado o a aquellos familiares afectados a pensar que nos compete a toda la sociedad mexicana. Considero que iniciativas ciudadanas como GFC es lo que necesita nuestro país ante tanta impunidad e incapacidad por parte del gobierno.

Después me di a la tarea de revisar tres blogs de mis compañeros para contrastar y comparar ideas. Me gustó mucho como Diana Pantoja hace una analogía muy ilustrativa para explicar lo que es una creencia para Ortega y Gasset. Ella explica que las creencias son como los apellidos, naces con ellos, no te los cuestionas.(los invito a leer su entrada aquí). También me llamó la atención el blog de Santiago Pulido quien resume muy bien el concepto de duda para Ortega y Gasset. Santiago dice que “La duda nos hace analizar la información que llega hasta nosotros, y nos hace cuestionarnos sobre la verdad del conocimiento, de las creencias” (los invito a leer su entrada aquí).

Coincido con ambos y esto me hizo pensar que precisamente así como los apellidos, existen otras cosas con las que nacemos o se nos inculcan desde chiquitos y no nos las cuestionamos si no, quizá, hasta que somos más grandes de edad. Por ejemplo, se me viene a la mente el caso de la religión, un rasgo cultural dado desde que nacemos. El bautismo es la más clara expresión de que se nos imponen creencias. No digo que esto sea necesariamente malo, pero cuando somos más grandes y analizamos la información que llega a nosotros y nos cuestionamos la verdad de ese “conocimiento religioso” podemos tener nuevas ideas (la idea de acercarnos a otra religión, por ejemplo).

SEMANA 8
Posteriormente, en la semana 8 leímos al filósofo español Luis Villoro en su texto “Creer, saber, conocer” se hizo un mapa conceptual (puedes verlo aquí) respecto a la diferencia entre estos tres conceptos. El autor se basa en los análisis del Teetetes y el Menón, ambos del filósofo griego Platón. Hasta entonces tenía una idea vaga de las diferencias entre estos conceptos, gracias a la lectura anterior de Ortega y Gasset. Sin embargo me seguían quedando algunas dudas como por ejemplo ¿necesariamente tenía que haber una duda para que la creencia pudiera convertirse en idea? El texto de Villoro fue bastante ilustrativo para poder aclarar qué significa decir que “sabemos” o algo, a diferencia de que “creemos” algo.

 (Luis Villoro)

Primero es necesario mencionar que para Villoro el conocimiento es tanto un proceso psíquico de la mente de un hombre (o una mujer) como un producto social construido y compartido por varios individuos. El conocimiento se estudia tanto por la ciencia como por la filosofía. La primera estudia su génesis, es decir, el cómo se construye ese conocimiento; mientras que la segunda estudia más bien su justificación y validez. Villoro se enfoca en esto último porque está convencido de que el estudio de la validez del conocimiento hará posible precisar y sistematizar los conceptos construidos hasta el momento para poderlos usar más claramente en la ciencia (y dejar de confundirnos a nosotros mismos).

¿Y cómo podemos saber si algo es válido o no? Al principio pensé que se refería a algo moral o ético, pero después descubrí que no era así. Tomando como base tanto el análisis del Teetetes como el del Menón, ambos de Platón, Villoro sistematiza que la palabra “saber” significa “creencia verdadera y justiciada en razones”. Vemos pues como el razonamiento es sumamente importante en esta definición. Para el autor el conocimiento (sinónimo de saber) es una guía de la práctica asegurada en el razonamiento.

Hacía también una reflexión sobre lo que significa decir que “sabemos” algo en mi carrera (Relaciones Internacionales). Sigo sosteniendo que en Ciencias Sociales es muy difícil decir que algo es verdadero. No estamos hablando de que 2 + 2 siempre es y será igual a 4 ni hablamos de las leyes de la física que son universales. Los comportamientos humanos y las relaciones entre ellos son muy difíciles de predecir como para asegurar que se sabe algo. Por ejemplo, en mi campo de estudio no existen leyes como las de la física, sino que existen un montón de Teorías de las Relaciones Internacionales que ayudan a explicar, desde ciertos postulados y perspectivas, algún fenómeno de la realidad internacional.

Después de haber leído tres blogs de mis compañeros, me llamó la atención mucho el de Natalia Ferrete (los invito a leer su entrada aquí) porque habla de cómo se aplican los conceptos en su carrera, desde una perspectiva diferente a la mía. Ella estudia Administración Financiera y aunque no es una ingeniería como para considerarse “ciencia exacta” tal cual, considero que es verdad lo que ella dice respecto a que necesitan ser más exactos en sus cálculos. Yo le preguntaba hasta qué punto esto puede ser considerado como conocimiento (creencia verdadera y justificada) dados los cambios de la globalización aplicados al mundo empresarial. En otras palabras, me pregunto hasta dónde realmente se trata de conocimientos universales (como los de la física) debido a los cambios tan rápidos que se dan en el contexto actual de la globalización y de la era de la información como dice Castells.

SEMANA 9
La semana pasada leímos a Pablo Fernández Christlieb en su texto “Psicología colectiva de las cosas y otros objetos”, el cual hacía un recorrido desde la Edad Media hasta la Edad Contemporánea para argumentar que la percepción y la sensación son construidas histórica y culturalmente, que los objetos físicos corresponden a los conceptuales y que existe otro modo de aprehender más allá de los perceptivo o sensitivo.

 (Pablo Fernández Christlieb)

Daré unos breves ejemplos. Inicia en la Edad Media cuando estaba la creencia de que el color rojo era signo de majestad, belleza, brillantez y poder. En el Renacimiento nace la idea de la clasificación que se deriva de las dudas ante tantos objetos. Después, en el siglo XVIII se encuentra el auge de la ciencia (sobre todo la física) como "objeto cuyo objetivo es fabricar objetos" (Fernández Christlieb, 2002). Yo lo interpreto como que se empieza a generar conocimiento (creencias verdaderas y justificadas) a partir del método científico. Es en el siglo XIX cuando se configura ahora sí ya la IDEA de los 5 sentidos de la percepción como invención de la cultura (dice Christlieb). Y en el siglo XX surge la idea del sentido informático de la percepción. El autor cree que "el vació que creó la información se intenta tapar con más información" (Fernández Christlieb, 2002).

Lo que más me llamó la atención de esta lectura, más allá de las ideas y creencias, la relación entre objetos físicos y conceptuales y cómo esto se ha ido transformando colectivamente a través del paso de los años para generar conocimiento. Y se puede considerar así ya que todo lo propuesto por Christlieb son creencias verdaderas y justificadas (retomando lo que decía Villoro). Por ejemplo, cuando menciona que el color rojo era signo de majestad, nos explica las razones por las que cree eso: una de ellas era que los objetos de ese color eran usados por gente que tenía mucho poder. El autor utiliza los siguientes recursos para validar sus creencias: relaciones lógicas, ejemplos basados en la veracidad de los objetos históricos, literatura y otras fuentes históricas que le permitan dar credibilidad a sus ideas.

Después de haber leído tres blogs de mis compañeros, el que más me llamó la atención fue el de Alejandra Dávila, colega internacionalista, quien utiliza el concepto de “regímenes de verdad” (de la clase de Teorías de Relaciones Internacionales) muy ad hoc al tema (los invito a leer su entrada aquí). Me gustó que sea capaz de relacionar los conceptos de diferentes clases y que nos haya invitado a pensar en ello. Coincido con ella en el sentido de que ciertas creencias se pueden llegar a legitimar dependiendo el contexto sociocultural para convertirse en creencias verdaderas y formar regímenes de verdad incuestionables. No obstante, cuando alguien se plantee una duda (como dice Ortega y Gasset) es cuando podrán surgir nuevas ideas (o creencias) y hasta que éstas sean justificadas se podrán convertir en saberes o conocimiento (como dice Luis Villoro).

Reflexión personal-profesional
Ahora bien, buscando más información de otros autores encontré que para Carlos Sabino el conocimiento científico se desarrolla “gracias a la libertad de pensamiento, mediante  la crítica, el análisis riguroso, la superación de los errores y la discusión” (Sabino, 2014, pág. 10). Si lo analizamos por partes esto es muy parecido a lo que proponen Villoro, Ortega y Gasset y Fernández Christlieb. Primero encontramos que es necesaria la crítica (ante la duda de la que habla Ortega y Gasset), se requiere un análisis riguroso (para encontrar razones y justificar lo que se cree como dice Villoro) y finalmente se habla de una discusión, es decir, de un proceso construido colectivamente (como propone Fernández Christlieb).

A manera de conclusión, considero que este tipo de reflexiones aplican a todos los campos del conocimiento. En el caso de mi carrera (Relaciones Internacionales) esto es muy importante porque involucra las relaciones de poder y cómo eso valida ciertas creencias o conocimientos. Es decir, existe una relación entre el poder y el conocimiento que va marcando la historia en los discursos y en las acciones y debemos estar conscientes de que eso pasa. Esto es lo que proponen las teorías posmodernistas de las Relaciones Internacionales, y proponen la genealogía como método para estudiar cómo se fueron construyendo esos discursos y qué significados (o creencias) se quedaron fuera (no fueron validadas). Esto me sirve mucho en mi carrera.

Además, desde el análisis del Teetetes de Platón (visto en la lectura de Villoro), por ejemplo, los internacionalistas podemos creer firmemente en algo y podemos justificarlo (incluso volverlo un régimen de verdad de los que hablaba mi colega Alejandra Dávila). Sin embargo, considero que el mayor problema para nosotros está en que esa creencia sea verdadera en la realidad. Como dice Luis Villoro, "saber implica creer, pero creer no implica saber". Y esto es algo a lo que debemos estar muy atentos porque podemos caer en el cientificismo social detrás del escritorio y separarnos de la realidad. Para mí eso es algo muy peligroso.

Por ello, creo firmemente que debemos estudiar cada día más para tratar de entender mejor el sistema internacional: las creencias, dudas y conocimientos que hay y se generan en él. Con ello podemos ayudar a poner nuestro granito de arena y generar cambios positivos en el mundo, desde lo local hasta lo global. 



REFERENCIAS:

sábado, 2 de abril de 2016

Semana 9 - Conocimiento, ¿proceso psíquico o colectivo?

El texto de Pablo Fernández Christlieb titulado "Psicología colectiva de las cosas y otros objetos" (2002) hace un recorrido histórico desde la Edad Media hasta la Edad Contemporánea para argumentar que la percepción y la sensación son construidas histórica y culturalmente, que los objetos físicos corresponden a los conceptuales y que existe otro modo de aprehender más allá de los perceptivo o sensitivo.

Durante la lectura me iba percatando de la existencia o reflejo de ciertas ideas, creencias y conocimientos (según los conceptos de Villoro y Ortega y Gasset) que transmite el autor en cada una de las épocas que recorre. Brevemente explicaré aquí algunas de ellas.
  • Edad Media
    • el color rojo como signo de majestad, belleza, brillantez y poder.
    • el cofre es el objeto representativo de esta época, que significa unidad, que guarda lo valioso y que ahí cabe el mundo entero.
    • "La primera percepción de nuestra era es la visión" (Fernández Christlieb, 2002). Era el sentido al que se le daba más atención; los demás no existían según la evidencia que muestra el autor.

  • Renacimiento (siglos XVI y XVII)
    • Se cree que "el oído empieza a percibir distintamente (...) surgen objetos monolateralmente auditivos" (Fernández Christlieb, 2002).
    • Las ideas de Descartes sobre la división de la mente y la materia, res cogitans y res extensa.
    • Surge la idea de la clasificación con P. Belon y su historia natural de las aves así como la idea del empirismo con Francis Bacon y el método científico.
    • El cofre es reemplazado por cajones como señal de que hay que ir separando.
  • Siglo XVIII
    • Continúan las ideas de la clasificación, reflejados en inventos como la cómoda, la Enciclopedia Francesa y los sistemas clasificatorios como el de Linneo.
    • Surge estudios sobre los demás sentidos: el olfato, el gusto y el tacto. Esto indica que la gente creía que era importante con respecto a los siglos pasados.
    • Auge de la ciencia (sobre todo la física) como "objeto cuyo objetivo es fabricar objetos" (Fernández Christlieb, 2002). 
  • Siglo XIX
    • Avance tecnológico que implicaba conocimientos y la creencia del progreso basado en la tecnología.
    • La cómoda es reemplazada por una vitrina, cuya función es mostrar al público lo que hay dentro; mostrar que "ya se llenó todos los huecos del vacío que daba pánico" (Fernández Christlieb, 2002).
    • Creencia en la "sensopercepción" como objeto de estudio fisiológico.
    • Surge la idea de la psicología como disciplina.
    • Se configura ahora sí ya la IDEA de los 5 sentidos de la percepción como invención de la cultura (dice Christlieb).
  • Siglo XX
    • El objeto representativo de este siglo es la información.
    • Surge la idea del sentido informático de la percepción.
    • El autor cree que "el vació que creó la información se intenta tapar con más información" (Fernández Christlieb, 2002).
Debo confesar que al principio no entendía muy bien qué estaba leyendo, pero conforme avancé en las páginas me di cuenta de lo importante que eran esas reflexiones. Me llamó mucho la atención, más allá de las ideas y creencias, la relación entre objetos físicos y conceptuales y cómo esto se ha ido transformando colectivamente a través del paso de los años.

Ahora bien, tomando como punto de partida la lectura de Luis Villoro de la semana pasada (aquí puedes ver mi entrada sobre el tema) creo que lo que propone Pablo Fernández Christlieb sí puede ser considerado SABER o CONOCIMIENTO porque cuenta con tres características: son creencias, éstas son verdaderas y, sobre todo, justificadas o validadas. Si uno investiga a fondo esos periodos, junto con los objetos que el autor menciona, se puede constatar la información brindada. Esto confirma su veracidad, pero ¿qué hay de justificar las relaciones dadas? ¿No serán sólo creencias del autor? A mi juicio no son meras creencias ya que Pablo las justifica. Por ejemplo, cuando menciona que el color rojo era signo de majestad, nos explica las razones por las que cree eso: una de ellas era que los objetos de ese color eran usados por gente que tenía mucho poder.

En general observo que el autor utiliza los siguientes recursos para validar sus creencias: relaciones lógicas, ejemplos basados en la veracidad de los objetos históricos, literatura y otras fuentes históricas que le permitan dar credibilidad a sus ideas.

viernes, 1 de abril de 2016

Semana 8 - ¿Creer, saber o conocer?

A partir de la lectura "Creer, saber, conocer" de Luis Villoro hice un mapa conceptual, resumiendo las diferencias entre estos tres conceptos desde el análisis del Teetetes y del Menón, ambos de Platón. En el lenguaje cotidiano es muy común que usemos estas tres palabras como sinónimos, pero esta lectura me ayudó a ver por qué no es así.




Además, me gustaría compartir una reflexión sobre lo que en mi carrera (Relaciones Internacionales) implica decir que SABEMOS algo.
En Ciencias Sociales es muy difícil decir que algo es verdadero. No estamos hablando de que 2 + 2 siempre es y será igual a 4. Los comportamiento humanos y las relaciones entre ellos son muy difíciles de predecir como para asegurar que se sabe algo. Por ejemplo, en mi campo de estudio no existen leyes como las de la física, sino que existen un montón de Teorías de las Relaciones Internacionales que ayudan a explicar, desde ciertos postulados y perspectivas, algún fenómeno de la realidad internacional. 

Tomando en análisis del Teetetes, por ejemplo, los internacionalistas podemos creer firmemente en algo y podemos justificarlo. Sin embargo, considero que el mayor problema para nosotros está en que esa creencia sea verdadera en la realidad. Como dice Luis Villoro, "saber implica creer, pero creer no implica saber".

Con esto no quiero decir que no sirve de nada estudiar porque al final de cuenta la realidad será diferente. ¡Al contrario! Debemos estudiar cada día más para tratar de entender mejor el sistema internacional y con ello ayudar a generar cambios positivos en el mundo, desde lo local hasta lo global.

lunes, 14 de marzo de 2016

Semana 7 - Desapariciones forzadas (creencia, duda, saber)

En la lectura de Ortega y Gasset titulada “Ideas y creencias” el autor nos invita a pensar sobre los conceptos de creencia, duda e idea. A lo que yo entendí la primera se refiere a algo que damos por hecho sin cuestionar y que, dice Ortega y Gasset, “constituye la base de nuestra vida” (1934). La creencia puede ser positiva o negativa pero en cierta medida nos da estabilidad.

En cambio, la duda nos arroja ante una realidad inestable ante la cual no sabemos qué hacer. La duda surge de creencias antagónicas por lo que no se puede formular ni criticar. No obstante, cuando se está en la duda, o mejor dicho, en “un mar de dudas” el hombre se pone a pensar y es así, justo en los huecos de nuestras creencias, que se insertan las ideas. Éstas son pensamientos sostenidos, “ocurrencias” que corresponden a nuestra percepción de la realidad. Las ideas necesitan de la crítica pues se alimentan de su cuestionabilidad (Ortega y Gasset, 1934).

Ahora bien, tras haber leído sobre el caso de Brenda Damaris, una muchacha desaparecida y asesinada en Monterrey, Nuevo León, considero que los conceptos de creencia, duda e idea de Ortega y Gasset se plasman de la siguiente manera. En primer lugar, es claro para mí que los mexicanos en general tenemos la creencia de que el Estado es quien debe proveer justicia en la sociedad. Eso no es cuestionable pues es lo que hemos aprendido y construido colectivamente desde tiempos de la Ilustración (por decir una época, porque en realidad los conceptos políticos se han venido construyendo desde muchísimos siglos atrás). Sin embargo, creo que esta creencia está perdiendo validez cada día más dada la impunidad que existe en nuestro país.


Ante este panorama se generan dudas. Por ejemplo, en el caso de Brenda, su mamá (Juana) tenía dudas respecto a cómo se identificaron los cuerpos si las tallas no coincidían y si la descomposición no coincidía con las fechas. Juana empezó a dudar de la objetividad y eficacia del sistema de peritaje mexicano; pensaba en la posible colusión del Estado con el crimen organizado (¿les suena?). En consecuencia decidió enterrar al supuesto cuerpo de su hija y no cremarlo como le pedían las autoridades; además Juana pidió un peritaje independiente.

Con estas dudas en mente, observamos la realidad de nuestro país en materia de desapariciones forzadas. Las autoridades mexicanas no cuentan con cifras exactas de la cantidad de muertos y desaparecidos. Organizaciones nacionales e internacionales calculan alrededor de 120 mil muertos y 25 mil desaparecidos en los últimos ocho años (Tomasena, 2014). Según Aministía Internacional, en 40% de los casos nunca se abre una investigación criminal.


Dice Cordelia Rizzo en su artículo “El rastro de los huesos deBrenda Damaris” que “cuando surge una duda, es para buscar verdad, conocimiento” (2015). Ante las dudas que se tenían y la realidad que se observaba, la organización GobernanzaForense Ciudadana, la cual se dedica a ayudar a las familias de los desaparecidos a buscarlos, se preguntó “¿Qué pasaría si los procesos forenses, en lugar de estar en manos del Estado, que sistemáticamente los ignora, estuvieran en manos de los familiares de los desaparecidos?” (Tomasena, 2014). Esto refleja una idea: actuar como sociedad organizada ante la incapacidad del Estado. Es decir, invertir los roles de poder en la ciencia forense para incluir a los familiares.

Esto me lleva a pensar que el problema de injusticia en nuestro país es también un problema epistemológico en el sentido en cómo se relacionan los ciudadanos (sujetos) con el Estado, específicamente con las instituciones de justicia del gobierno que tienen determinadas estructuras de poder (objeto). Esta relación genera cierto conocimiento y nos hace interpretar la realidad de determinada forma. Es decir, dependiendo de cómo sea esta relación es como pensaremos las posibilidades de actuar. No es lo mismo pensar que el tema de injusticia pertenece sólo al Estado o a aquellos familiares afectados a pensar que nos compete a toda la sociedad mexicana. ¿Cómo lo quieres pensar tú?

Cuando las familias demandan verdad y justicia significa que desde su concepción epistemológica es el Estado quien debe dar respuesta a estas demandas. Es decir, el Estado debe investigar a fondo y decirles la verdad sobre el paradero de sus familiares desaparecidos. Además, debe hacer justicia y aplicar la ley a los responsables de las muertes o desapariciones.

En conclusión, es un tema complejo pero no por ello sin importancia. Las desapariciones forzadas siguen siendo la realidad de nuestro país y no podemos ser indiferentes ante ello. Ayotzinapa en 2014 fue un caso que despertó el inconsciente colectivo respecto al tema. ¿Qué haremos como sociedad? ¿Seguiremos dejando en manos de un Estado corrupto e ineficiente este tema?



Referencias:
Gasset, O. y. (1934). Recuperado el 10 de marzo de 2016, de https://app.box.com/s/61qu3yeves5nvh7fjq6wrktbhbh8tikt
Rizzo, C. (febrero de 2015). Blog personal de Cordelia Rizzo. Recuperado el 10 de marzo de 2016, de tumblr: http://cordeliarizzo.tumblr.com/post/111288993637/el-rastro-de-los-huesos-de-brenda-damaris
Tomasena, J. (diciembre de 2014). Gobernanza Forense Ciudadana: la búsqueda más dolorosa. Recuperado el 10 de marzo de 2016, de Magis ITESO: http://magis.iteso.mx/content/gobernanza-forense-ciudadana-la-b%C3%BAsqueda-m%C3%A1s-dolorosa


domingo, 21 de febrero de 2016

Semana 5 - La tecnología y el amor como problemas epistemológicos

TECNOLOGÍA 

En el texto "Más información, menos conocimiento" Mario Vargas Llosa nos cuenta su experiencia y reflexiones tras haber leído el libro de Nicholas Carr titulado "Superficiales: ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?". Entre sus reflexiones, Vargas Llosa reconocer los beneficios que ha traído el internet y el uso de tecnologías de software: desarrollo económico para los países, mayor investigación y mayor rapidez en la búsqueda y actualización de información.

No obstante, existe la preocupación de que al dejar de ejercitar la memoria, los músculos que se utilizan para ello también se dejen de ejercitar. Por ello, Varga Llosa opina que el internet más que una herramienta nos vuelve sus esclavos. Para él "cuanto más inteligente sea nuestro ordenador, más tontos seremos" (Vargas Llosa, 2011). Al leer esta parte del texto comprendí que Vargas Llosa hablaba de un tipo de epistemología muy clara: la de fusión (según las categorías de Pablo Fernández Christlieb). Es decir, se establece una relación entre sujeto y objeto en el que el primero entrega su vida y se funde en el segundo. 



Personalmente, creo que esto no es necesariamente cierto. Considero que solo hay que saber cómo utilizar bien el Internet. Para ello, las escuelas y los padres juegan un rol fundamental en enseñarles a sus hijos los límites del uso de esta tecnología. Por ejemplo, no podemos culpar a los adolescentes de que están todo el día pegamos en el celular, si los padres mismos no les enseñaron otras opciones de qué hacer con su vida.

Lo que sí es cierto es que internet está cambiando la manera en la que nos relacionamos con el mundo. Hoy en día vivimos un mundo dual: el de la vida real y el de la digital. Ambos forman parte de nuestras vidas y lo importante es, creo yo, encontrar el equilibrio. 

Mi compañero Diego Flores se pregunta si realmente estamos avanzando como sociedad en su entrada de blog de la semana pasada (película XXY). Creo que así como el tema de la intersexualidad, este tema de tecnología y uso de internet nos pone a pensar si realmente estas son herramientas que ayuden al progreso de la humanidad. Esta idea es la que domina nuestro sentido común (Clifford Geertz), pero ¿será cierto?.

AMOR

En el texto "El amor romántico como utopía emocional de la posmodernidad" Coral Herrera Gómez explica dos contradicciones amorosas posmodernas: 1) entre libertad y exclusividad y 2) respecto a la igualdad entre hombres y mujeres.  Para ella, el amor "(...) lejos de ser un instrumento de liberación colectiva, sirve como anestesiante social" (Herrera Gómez, 2012). 

En este sentido, el amor romántico sigue siendo una aspiración en nuestros tiempos debido principalmente a la idealización a la que estamos expuestos en la cultura mediática de nuestra sociedad. Ejemplos sobran de películas, canciones, imágenes, etcétera que nos imponen cierto estereotipo de lo que debe ser el amor. Ahí tenemos los mil ejemplos de las películas de Disney con las que todos crecimos. Eso es lo que se impone como sentido común (Clifford Geertz).



Con este tipo de relaciones al final lo que estamos construyendo como sociedad es una idealización del amor que luego nos lleva a la frustración y al desencanto. Así pues, considero que la relación epistemológica que se suele entablar en las relaciones de pareja es de tipo distante (Pablo Fernández Christlieb) ya que el sujeto que se enamora al idealizar al objeto (la otra persona) en realidad no la conoce. Se enamora de lo que cree conocer y hasta ahí se queda.

Sin embargo, esto no siempre es así. Existen casos en los que sí existe el amor que puede ver tanto las virtudes y los defectos de la otra persona. En este caso considero que existe una relación epistemológica más de tipo "encantamiento" en el que el sujeto ve como igual al objeto y lo hace partícipe de la relación. En mi opinión, este es el tipo de amor al que como sociedad deberíamos aspirar.

Mi compañera Diana en su entrada de blog dice que "La cultura tiene un poder increíble cuando se trata de que las personas vean lo que es bueno y lo qué es malo." Esto me hizo pensar que no podemos calificar de bueno o malo el amor romántico, simplemente debemos ser conscientes de que existe toda una cultura que nos rodea y nos hace anhelar ese tipo de amor. Luego entonces, se tratará de que uno mismo decida como quiere amar.


Referencias:

Herrera Gómez, C. (21 de octubre de 2012). El Amor Romántico como utopía emocional de la posmodernidad. Recuperado el 20 de febrero de 2016, de Entretanto Magazine: http://www.entretantomagazine.com/2012/10/21/el-amor-romantico-como-utopia-emocional-de-la-posmodernidad/
Vargas Llosa, M. (31 de julio de 2011). Más información, menos conocimiento. Recuperado el 20 de febrero de 2016, de El País: elpais.com/diario/2011/07/31/opinion/1312063211_850215.html 

domingo, 14 de febrero de 2016

Semana 4 - Intersexualidad, un desafío cultural

Después de haber visto la película titulada "XXY" de la directora argentina Lucía Puenzo, comprendí más la lectura de la semana pasada de Clifford Geertz respecto al sentido común. Recuerdo que él ponía el ejemplo de cómo la intersexualidad era vista de diferente manera en tres cultura distintas: en Occidente, con los indios navajos y en África.

En mi opinión, es muy claro en la película todos los personajes tienen una idea muy similar sobre la intersexualidad: no es aceptable para la sociedad. Lo vemos repetidamente en escenas como cuando los papás platican de esa "rareza", cuando la misma Alex no se siente a gusto con su cuerpo, cuando los pescadores se burlan de ella, etcétera. En esa sociedad Alex es vista como el "bicho raro".


Pero ¿por qué pasa esto? Tomando en cuenta la explicación de Geertz sobre el sentido común, resulta que culturalmente esta sociedad le da un valor negativo a la intersexualidad. Esta idea ejemplifica las características del sentido común en distintas escenas de la película. Para mí la más clara fue cuando Alex y su familia no ven como "natural" lo que le pasa a Alex. Esto se muestra cuando Alex lee el libro que le dio su papá y termina diciendo que ya entendió que existen 2 tipos de cuerpos que se complementan (aunque aún sigue sin entender el suyo).

En conclusión, creo que todo esto se debe principalmente al miedo inherente del ser humano ante lo que es diferente a él y además por el desconocimiento que ésto genera. Debo reconocer que esto me pasa a mí y sin embargo a veces pienso que es una incongruencia porque al final todos somos diferentes. Evidentemente aquí se refleja la influencia de la interpretación del "sentido común" o lo que es "normal" dentro de cierta cultura.

domingo, 7 de febrero de 2016

Semana 3 - Sobre el sentido común

Esta es una síntesis del capítulo 4 (El sentido común como sistema cultural) del libro de Clifford Geertz titulado "Conocimiento local". En este texto hablaré sobre qué es el sentido común, por qué Geertz lo considera como una interpretación y cómo es que el método de la antropología cultural nos puede ayudar a aclarar estos conceptos.

El autor comienza el capítulo explicando que generalmente cuando pensamos en el sentido común pensamos en las cosas dadas o verdades innegables. Por ejemplo, si llueve hay que cubrirse. Así pues, el sentido  común es algo obvio (hasta cierto punto) de la naturaleza humana y que es lo suficientemente claro como para que todos lo acepten pues se basa en la vida misma, en la experiencia.

Para Clifford, el sentido común tiene dos componentes: 1) lo que aprehendemos ("objetivamente") de la realidad, y 2) lo basado en la sabiduría coloquial, es decir, la parte subjetiva. Así pues, se dice que alguien tiene sentido común cuando utiliza sus sentidos de manera juiciosa, inteligente, perceptiva y reflexivamente, siendo capaz de enfrentar problemas cotidianos de manera cotidiana y con cierta eficacia. Esto implica que el sentido común tiene 5 características: es natural, práctico, transparente, asistemático y accesible.

Como podemos observar, para Geertz el componente subjetivo del sentido común es el más importante y es por eso que él sostiene que el sentido común es una interpretación. Para él, el sentido común no es más que la interpretación de las inmediateces de la experiencia, basado en lo que se ha construido históricamente. En otras palabras, el sentido común está sujeto a pautas de juicios definidas históricamente y pueden variar de pueblo en pueblo. Y es precisamente en estos contexto socioculturales en que esas pautas pueden ser cuestionadas, discutidas, afirmadas, desarrolladas, formalizadas, enseñadas, etcétera. En resumen, el sentido común es un sistema cultural porque depende de la sociedad que lo construye (enfoque constructivista).

Lo anterior me llevó a pensar si realmente podemos generalizar el sentido común. Por una parte sabemos que estamos viviendo la época de la globalización en la cual cada día estamos más conectados unos con los otros. No obstante, por otra parte seguimos reconociendo las diferencias culturales de cada pueblo. El método de la antropología cultural, el cual consiste en comparar culturas, nos puede ser útil ante el concepto del sentido común.

Greetz expone un ejemplo en su lectura de cómo el concepto de intersexualidad estaba fuera de lo común en tres pueblos distintos y la reacción cultural ante ello era también distinta por los mismos preceptos culturales ya aprehendidos. En Occidente se observaba el horror mientras que entre los indios navajos había un sentimiento de bendición y en África Oriental era visto como un error de la naturaleza. Aquí fue cundo comprendí por qué el sentido común era una interpretación: se refiere a una construcción sociocultural. Comprendí que con este método de antropología cultural se puede estudiar las diferencias entre pueblos desde una perspectiva de contextos culturales.

Al finalizar esta lectura me quedé pensando en cómo esto aplicaba a mi carrera (Relaciones Internacionales) y llegué a varias conclusiones. Nos dedicamos a tratar de estudiar el sistema internacional desde diferentes perspectivas: económica, social, política, etc. No obstante, casi siempre se hace esto desde una óptica de Occidente ya que allí es donde más se ha desarrollado la academia de Relaciones Internacionales. Esto es preocupante para mí ya que ahora entiendo porque muchos tratados o acciones internacionales se quedan cortas en su alcance. Resulta muy difícil incorporar visiones distintas del mundo sobre diversos temas y tratar que todos estén satisfechos.

Personalmente me apasiona el tema de desarrollo sustentable, más enfocado a lo ambiental. Ejemplificaré (simplísticamente) lo mencionado en el párrafo anterior con el tema de las energías renovables. En los últimos años nos hemos enfocado como sociedad internacional (en general y desde el punto de vista de Occidente) a dialogar sobre el futuro energético del mundo. Los países con mayor índice de energía proveniente de fuentes renovables son admirados por el resto de las naciones. No obstante, los países del Medio Oriente no ven con tan buenos ojos esta situación porque económicamente no les conviene. Uno pensaría que están fuera del sentido común, sin embargo si pensamos que se trata de interpretaciones de acuerdo a sus contextos históricos, sociales y económicos, es posible que nos comprendamos un poco mejor su sentido común (que será distintos al nuestro). El resto estará entonces en cómo construir juntos un mundo donde quepan muchos mundos y muchos sentidos comunes.


Referencia:
Geertz, Clifford. "El sentido común como sistema cultural" en: Conocimiento local, Disponible en: https://app.box.com/s/os35xjsnhjiqmvc1y96qin6mkdj12i89